Prudencia, Educación y Civismo
Siempre he dicho que me puede la prudencia, todo lo pienso tres veces antes de decirlo o de hacerlo porque creo que hoy en día se debe tener cuidado con la sensibilidad de la gente. Nunca se sabe que daño puedes hacer con un solo comentario.
Además, creo que la prudencia va muy de la mano de la educación. No se debe perder las formas ni la compostura, si estás cien por ciento seguro que te hallas en posesión de la verdad dilo de buenas maneras con educación y siendo prudente de encontrar el momento oportuno.
Yo soy prudente, por educación, por respeto y porque soy consciente de mi sitio en cada momento.
Si entro en un establecimiento tres minutos antes de su hora de cierre no me pongo exigente ni soy grosera con los que trabajan allí, por el contrario, intento coger lo que necesito rápido porque entiendo que merecen irse a su hora y no mas tarde por mi causa. Pero no todo el mundo es igual, hay quien entra en el ultimo momento y encima se pone impertinente y soberbio como si los trabajadores le debieran quince minutos mas de su tiempo solo por ser ellos... En mi trabajo pasa constantemente. Es más, algunas personas piensan que yo soy dependiente de la tienda donde trabajo las 24 horas del día, y alguna vez me han visto por la calle y reconocido y me han preguntado por productos o promociones ¿por qué lo hacen? ¿por qué no les puede la prudencia y la educación? me ponen a mi en la tesitura de contestar su pregunta con desgana por no discutir o decirles "oiga estoy en mi tiempo libre vaya a realizar su pregunta al establecimiento no a mi".
Luego están los desconocidos, esas personas que te cruzas en mitad de la calle y a la que posiblemente no vuelves a ver en la vida. ¿Hay que ser prudentes con ellos ? Claro que si!!! Si no estás seguro de que tu intromisión ayuda en algo, no la hagas.
Por ejemplo: Si ves a alguien solo llorando desconsoladamente en mitad de la calle, te acercas y preguntas "¿esta bien?" "¿puedo ayudarle?" "¿quiere que llame a alguien?"... cualquiera de esas preguntas será bien recibida, esa persona se sentirá un poco mejor porque te preocupaste y si no quiere tu ayuda te lo dirá de buenas maneras. Si por el contrario la persona esta llorando mientras habla con otra no te metes, es un tema entre ellos. Si alguien grita mientras habla por teléfono en mitad de la calle no se te ocurre acercarte y mandarle callar, porque te arriesgas a que te conteste mal con toda la razón del mundo ya que está en un lugar publico y es una persona libre. Diferente sería si lo hace en una biblioteca o museo, es un lugar privado y siempre sin perder la educación se le puede pedir silencio o invitarle a marcharse.
¿Por qué os cuento todo esto? sencillamente porque ayer me sucedió algo que me dejó atónita y tiene que ver con la prudencia de la gente y la educación:
Salí del trabajo y mientras me dirigía a la parada de autobús, se acercó por detrás una señora fumando que al alcanzarme me dijo "Deberías ponerle tapas a esos zapatos porque haces mucho ruido". Me quedé perpleja y le dije irónicamente "¿perdonaaaa? a lo que ella sin tan siquiera mirarme a la cara contestó repitiendo la misma frase. Como comprenderéis la sangre me hervía e intenté alcanzarla para decirle con toda la rabia que tenía "¿Dónde le ponemos la tapa a usted señora?" pero no llegué a tiempo, la vi llegar al bus, tirar el cigarro encendido al suelo y largarse.
¿Qué os parece la situación? ¿Qué habríais hecho en mi lugar?
Yo solo digo que hay que pensar las cosas, hay que ser prudente y educado. Que no siempre estás en posesión de la verdad y que aunque lo estés hay muchas formas de expresarlas.
Además, creo que la prudencia va muy de la mano de la educación. No se debe perder las formas ni la compostura, si estás cien por ciento seguro que te hallas en posesión de la verdad dilo de buenas maneras con educación y siendo prudente de encontrar el momento oportuno.
Yo soy prudente, por educación, por respeto y porque soy consciente de mi sitio en cada momento.
Si entro en un establecimiento tres minutos antes de su hora de cierre no me pongo exigente ni soy grosera con los que trabajan allí, por el contrario, intento coger lo que necesito rápido porque entiendo que merecen irse a su hora y no mas tarde por mi causa. Pero no todo el mundo es igual, hay quien entra en el ultimo momento y encima se pone impertinente y soberbio como si los trabajadores le debieran quince minutos mas de su tiempo solo por ser ellos... En mi trabajo pasa constantemente. Es más, algunas personas piensan que yo soy dependiente de la tienda donde trabajo las 24 horas del día, y alguna vez me han visto por la calle y reconocido y me han preguntado por productos o promociones ¿por qué lo hacen? ¿por qué no les puede la prudencia y la educación? me ponen a mi en la tesitura de contestar su pregunta con desgana por no discutir o decirles "oiga estoy en mi tiempo libre vaya a realizar su pregunta al establecimiento no a mi".
Luego están los desconocidos, esas personas que te cruzas en mitad de la calle y a la que posiblemente no vuelves a ver en la vida. ¿Hay que ser prudentes con ellos ? Claro que si!!! Si no estás seguro de que tu intromisión ayuda en algo, no la hagas.
Por ejemplo: Si ves a alguien solo llorando desconsoladamente en mitad de la calle, te acercas y preguntas "¿esta bien?" "¿puedo ayudarle?" "¿quiere que llame a alguien?"... cualquiera de esas preguntas será bien recibida, esa persona se sentirá un poco mejor porque te preocupaste y si no quiere tu ayuda te lo dirá de buenas maneras. Si por el contrario la persona esta llorando mientras habla con otra no te metes, es un tema entre ellos. Si alguien grita mientras habla por teléfono en mitad de la calle no se te ocurre acercarte y mandarle callar, porque te arriesgas a que te conteste mal con toda la razón del mundo ya que está en un lugar publico y es una persona libre. Diferente sería si lo hace en una biblioteca o museo, es un lugar privado y siempre sin perder la educación se le puede pedir silencio o invitarle a marcharse.
¿Por qué os cuento todo esto? sencillamente porque ayer me sucedió algo que me dejó atónita y tiene que ver con la prudencia de la gente y la educación:
Salí del trabajo y mientras me dirigía a la parada de autobús, se acercó por detrás una señora fumando que al alcanzarme me dijo "Deberías ponerle tapas a esos zapatos porque haces mucho ruido". Me quedé perpleja y le dije irónicamente "¿perdonaaaa? a lo que ella sin tan siquiera mirarme a la cara contestó repitiendo la misma frase. Como comprenderéis la sangre me hervía e intenté alcanzarla para decirle con toda la rabia que tenía "¿Dónde le ponemos la tapa a usted señora?" pero no llegué a tiempo, la vi llegar al bus, tirar el cigarro encendido al suelo y largarse.
¿Qué os parece la situación? ¿Qué habríais hecho en mi lugar?
Yo solo digo que hay que pensar las cosas, hay que ser prudente y educado. Que no siempre estás en posesión de la verdad y que aunque lo estés hay muchas formas de expresarlas.
People, Never Give Up!!!See you!
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