CLIENTES
Últimamente he pensado, que si pudiera recomendar un trabajo a alguien, sería que trabajase un tiempo de cara al público. A ser posible en un comercio; una de esas tiendas locales o pequeñas empresas de ropa, artículos de regalo, de hogar... Creedme, ser dependiente/a parece un puesto fácil, pero nada más lejos de la realidad. No todo el mundo está preparado para ello. Porque no es suficiente tener don de gente y buen carácter, también necesitas dosis inagotables de paciencia.
Yo llevo muchos años de cara al público, atendiendo a clientes en diferentes sectores. Siempre me ha gustado, me lo paso bien y se me hacen llevaderas las jornadas... Por regla general. El cosmos me ha otorgado grandes cantidades de paciencia, pero en este último año de mi vida profesional me he dado cuenta que la necesito toda para mi trabajo y me quedo sin ella para mi vida personal... Porque he de deciros, señores clientes, que tenéis "telita".
Y es que parece que las cosas han cambiado, los tiempos han cambiado, las personas han cambiado y estoy viendo clientes... Bueno "especímenes" realmente extraños. Voy a pasar a describir alguno de los más importantes... ¿Os sentiréis identificados con alguno?
1- Cliente Escaparate: dícese de aquellos que tal cual ven un artículo en el escaparate corren directamente hacia él. No miran en la tienda, no preguntan por él, cogen el del escaparate. Y les da igual si deben hacer contorsionismo para meterse en el pequeño habitáculo destinado para la exposición de artículos, les da igual si tiran muebles y les da igual que les llames la atención, porque para ellos es normal... Me pregunto si en las tiendas de ropa desnudan a los maniquíes.
2- Cliente "Tocando voy - Tocando vengo y de mientras me entretengo": Son aquellos que conforme entran a la tienda ya tienen puestas las manos en algo, ya sea artículo o mueble. Pasan las manos por cada sección de la tienda, no quieren nada, solo están "mirando" y no es que sean ciegos; sencillamente son expertos en texturas. En ocasiones me dan ganas de darles un pañito y ya que están, me limpian el polvo.
3- Cliente Perdido: Son aquellos que no saben ni dónde entran, solo quieren preguntar algo y no tiene nada que ver contigo ni con la tienda en cuestión. Te ven desde fuera y se acercan directos y decididos, como si en un abrir y cerrar de ojos te hubieras convertido en el punto de información... "¿Sabe dónde hay una farmacia?" "¿El baño?" "¿Qué bus para en el centro?" "¿La parada de taxi?" "¿Hay algún cajero cerca?"... Es como si ser dependientes nos otorgara el conocimiento de todo a nuestro alrededor... Pero lo curioso de estos clientes es que llegan a límites tales como preguntar "¿Sabe dónde puedo comprar un anillo?"... Y luchas por no decir "Pruebe en una librería a ver si hay suerte".
4- Cliente Indeciso: Son los que piden ayuda para hacer un regalo, le asesoras y enseñas y todo le parece bien pero no le convence... Y tras sacarle mil cosas se terminan llevando la primera cosa que enseñaste o simplemente se van.
5- Cliente "Sí pero no": Son aquellos que nada más cruzar la puerta se dan la vuelta y se van. Nadie sabe el porqué. A mi a veces me da la sensación de que han olido caca y huyen... Me da por limpiar y echar ambientador por si acaso...
6- El "culo inquiero": No es propiamente dicho "un cliente", es más bien el que acompaña y/o el que paga. Pero tenga el papel que tenga, todos tienen una característica en común; se la pasan entrando y saliendo de la tienda. Bien porque están hablando por teléfono y al parecer en este país es delito permanecer parado mientras nos comunicamos, o bien porque intentan así meter prisa al amigo/a, pareja...
(He de decir que este ultimo "cliente" puede afectar negativamente al salario del empleado, un día os hablaré del contador de personas, miraréis los establecimientos con otros ojos)
7- "Los Padres del Año": Mi favorito sin duda. Son aquellos que van de compras con sus hijos, y no para disfrutar en familia, sino porque no tienen otro remedio, y están deseando dejarlos solos, "asilvestraos" y tener un "ratito" para ellos. Y la mejor manera, aunque parezca raro, no es dejarlo en un parque infantil, sino dejarlos en una tienda de juguetes, de regalos, de chuches... Y decirles "no toquéis nada, quedaos aquí que ahora vengo"... Claro, ya se encargan los dependientes de cuidar al crío, de vigilar que no rompa nada, que no ensucie nada y que no se haga daño... Y tras 25 minutos de cuidado involuntario, ya llegan diciendo "venga vámonos"... Que ni un gracias ni una comprita mínima...
Creo que podría seguir cuatro folios más, pero creo que el post ya está siendo suficientemente largo jejeje.
¿A que se os han quitado las ganas de trabajar de cara al público? A mí a veces sí, pero me gusta mi trabajo y sigo yendo con una sonrisa, dejando mis agobios y problemas en casa. Porque sea cual sea el tipo de cliente que entre, con paciencia, humor y una sonrisa en mi cara, hasta el más impertinente me regala un buen rato y un aprendizaje.
Y vosotros ¿Qué tipo de clientes sois?
PEOPLE!! Never give Up!!!
SEE YOU
Jajaja me ha encantado. Y tengo ganas de saber más sobre el contador de personas
ResponderEliminarGracias 😊!!!! Me alegro que te haya gustado, el tema "clientes" es un océano más grande que el Atlántico jajaja Hablaré del contador próximamente y espero que también tr guste. Un abrazo enorme José!
Eliminar