Dolor y Fortaleza
Hay personas que se derrumban con la facilidad de un castillo de naipes. Otras en cambio son fuertes como los muros de esos castillos que han resistido centenares de batallas, que han resistido el paso del tiempo y siguen en pie imponentes.
Es difícil enfrentarse al dolor, es un mal grave que se apodera de ti y te deja exausto. Cualquier clase de dolor, físico o emocional debe ser tratado con respeto. No hay dolor suave o dolor fuerte, depende de la persona que tenga que hacer frente a ello.
El dolor forma parte de la vida ; la enfermedad, las decepciones, la pérdida... En algún momento nos hacen padecer sufrimiento. Esto hace que muchas personas se endurezcan, como esos muros de los que hablaba y hacen que pierdan la capacidad de sentir otras cosas, como el amor.
Lo que quiero decir es que hay que ser valientes, no solo para afrontar el dolor, sino también para recuperarse de el.
Si eres de los que aguantan, recuerda curar tus cicatrices y aprender de ellas y piensa que a veces una retirada es una victoria. Porque no es lo mismo reconstruir un castillo que rehacer una fachada. Y los que sois naipes, como yo, no os sintáis débiles o menos que nadie, todo lo contrario. Porque aunque nos caemos con facilidad también nos levantamos igual. Nos deshacemos y rehacemos una y otra vez, porque somos supervivientes, somos valientes y amamos la vida.
Recuerda que el dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.
Es difícil enfrentarse al dolor, es un mal grave que se apodera de ti y te deja exausto. Cualquier clase de dolor, físico o emocional debe ser tratado con respeto. No hay dolor suave o dolor fuerte, depende de la persona que tenga que hacer frente a ello.
El dolor forma parte de la vida ; la enfermedad, las decepciones, la pérdida... En algún momento nos hacen padecer sufrimiento. Esto hace que muchas personas se endurezcan, como esos muros de los que hablaba y hacen que pierdan la capacidad de sentir otras cosas, como el amor.
Lo que quiero decir es que hay que ser valientes, no solo para afrontar el dolor, sino también para recuperarse de el.
Si eres de los que aguantan, recuerda curar tus cicatrices y aprender de ellas y piensa que a veces una retirada es una victoria. Porque no es lo mismo reconstruir un castillo que rehacer una fachada. Y los que sois naipes, como yo, no os sintáis débiles o menos que nadie, todo lo contrario. Porque aunque nos caemos con facilidad también nos levantamos igual. Nos deshacemos y rehacemos una y otra vez, porque somos supervivientes, somos valientes y amamos la vida.
Recuerda que el dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.
People, Never give up!!!!See you!!!!
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