Jefes

     Cada vez que termina la semana me pregunto si estoy donde verdaderamente quiero estar. Y la causa de que me la haga es... mi jefe. ¡¡Que cansada me tiene!!
     Él nunca tiene la culpa de las cosas que van mal, pero sin embargo si es el responsable de todo lo que va bien.
     No me parece tan difícil informar a tu equipo de novedades y cambios en la empresa de un modo cordial. Tampoco me parece difícil que si te pregunto "¿Que tal estás?" me respondas "bien gracias, ¿y tu?". Son normas de cortesía básica ¿no os parece?
     ¿Es que a caso en este país para subir a puestos de mando tienes que ir adquiriendo dotes de prepotencia, altanería y mal humor?
     ¿Cuándo se les olvidó que un día ellos también fueron "empleados de"?
     Me esfuerzo cada día en mi trabajo porque me gusta y no necesito a nadie constantemente alabándome. Del mismo modo, tampoco necesito a nadie que me diga constantemente los fallos. Un jefe tiene que saber corregir los errores de una forma positiva, sin hundir ni hacernos sentir malos trabajadores.
     Una palmadita en la espalda, algún reconocimiento no solo nos alegra, hace que trabajemos mejor ¿es tan difícil entender que un trabajador contento rinde más y mejor que uno estresado y presionado?
     Ya está bien eso de ... "como es el jefe puede hacer lo que quiera"... ¡pues no! Tiene obligaciones profesionales y morales con sus empleados.
     Las empresas no funcionan solo por los jefes, funcionan gracias a sus empleados y al trabajo conjunto.
     Si eres jefe de un equipo y estás leyendo esto, recuerda que antes de estar arriba estuviste abajo; que la fuerza conjunta siempre llega mas lejos que la individual; que trabajar bajo presión no ayuda a nadie;  y que agradecer, felicitar y corregir de forma positiva a tu equipo te hace merecedor del cargo.
     Creo que es una reflexión digna de hacerse.
PEOPLE, Never give up!!
See you!

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